| Crédito de imágenes: EFE |
Miguel Cabrera empató a Andrés Galarraga con 399 jonrones, ahora ambos comparten momentáneamente la distinción de los máximos artilleros de Venezuela en las Grandes Ligas.
El primera base venezolano de los Tigres de Detroit Miguel Cabrera, conectó su cuadrangular número 399 de por vida en Grandes Ligas, con lo que logró igualar la marca de jonrones para un venezolano que estaba en manos de Galarraga.
El aragueño descargó su poder en el séptimo episodio ante los envíos del derecho Mitch Harris, en el encuentro que Detroit disputa ante los Cardenales de San Luis.
Lo mismo ocurrió el 20 de junio de 2003, las portadas de los diarios deportivos de Venezuela, destacaban el mismo hecho: Galarraga, jugador de Gigantes de San Francisco, conectó el quinto jonrón de la campaña y el 391 de su carrera. Los peloteros criollos que apenas hacían sus primeras apariciones en los diamantes estadounidenses, tenían como norte poder emular al ídolo nacional, que no era otro que el propio ídolo de Chapellín, con su descomunal poder y tras la búsqueda de los 400 bambinazos.
Quizás, ese día, Miguel Cabrera conoció la noticia, que en la jornada anterior, el pelotero más importante de Venezuela, había conquistado una vez más las gradas con un batazo de vuelta completa. O también es posible, que los nervios ni le permitieron leer la prensa, ya que en esa noche iba a debutar en las mayores con el uniforme de los Marlins de Florida.
El joven maracayero falló en sus primeros cuatro turnos ante las Mantarrayas de Tampa Bay, pero iba a tener una nueva oportunidad, debido a que el partido estaba igualado a una carrera y había que jugar entradas adicionales. En la parte baja de la décima primera entrada, el joven prospecto de 20 años de edad, pescó un envío de Al Lavine para depositar superar la barda del jardín central, y así cumplir el sueño de cualquier jugador: el primer hit de Miguel Cabrera fue un jonrón.
Por su condición de jugador “promesa”, muchos pudieron presagiar que esa conexión iba a ser la primera de una colección histórica. Ahí, comenzó a cruzarse la vida de Cabrera con el legado de Andrés Galarraga, quien en esa fecha, 20 de junio de 2003, bateó de 4-2 con sencillo y doble ante Atléticos de Oakland. Esta historia aún no tiene su fin, y cada día hay un capítulo nuevo. El más reciente fue el vuelacerca 399 de Cabrera, tras haber conectado el primero hace 12 años. Este viernes, el slugger conectó una recta de 94 millas del lanzador de Cardenales de San Luis, Mitch Harris, para colocar arriba a los Tigres 4 por 0. Nuevamente, la historia de Cabrera y Galarraga coincidieron en otro punto, en el número 399
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